Arielle
El trayecto desde el loft hasta la mansión principal fue corto en distancia, pero eterno en tensión. Jagger conducía su Range Rover con una elegancia que me ponía nerviosa; sus manos largas y firmes sobre el volante parecían tener el control de todo, menos de lo que estaba a punto de suceder. Yo, a su lado, intentaba no mirar demasiado su perfil afilado, ese que gritaba "dinero antiguo" y "problemas modernos" a partes iguales.
—Recuerda —le advertí mientras nos deteníamos frente a la im