CAPÍTULO TREINTA Y CINCO: NI EL MISMO INFIERNO
¿Qué tan cerca estaba la sangre que siempre tuvo que estar unida de la otra? ¿Qué tan diferentes podían ser los mundos de uno y otro? ¿Cuál había sido aquella vida que uno y otro vivía? ¿Cuál era la realidad de lo que los mantenía separados? Los tres Montiel, hombres que fueron traídos al mundo por la misma mujer, concebidos en el mismo vientre, por sus venas corriendo la misma sangre, un pedazo de uno y otro que al final, solo eran un complemento