CAPÍTULO OCHENTA Y SIETE: UN PADRE QUE JAMÁS VIO A SU HIJA
Entre lo mucho que ella dijera y lo poco que quisiera, la realidad era que ella no entendía la razón por la que él había corrido sin darle una explicación a ella. Tantas cosas pasaron por su mente en ese momento en que lo vio irse, no sabía qué era lo que había dicho de mal, no sabía que le había traído ella de vuelta, no sabía simplemente lo que había pasado.
— ¡Daniel, Daniel! —Gritó Gabriela. — ¡Daniel, espera!
Su hija ni nadie ya e