CAPÍTULO DIECINUEVE: UN BUEN PLAN
Por un momento, el corazón y todas las señales que estaba enviando el cerebro de Daniel a todo su cuerpo terminaron de ser en el momento en que sintió cómo la pequeña niña abrazaba sus piernas ya que seguían siendo tan pequeña como para poder alcanzarlo. Con una sonrisa genuina y después de haberse sentido un poco más confiado con la situación, finalmente Daniel acarició el cabello de Velvet con mucha ternura, como si anteriormente ya hubiera experimentado el a