Me dispongo a levantarme a irme, pero Aaron se pone de pie primero y habla con cierto toque de urgencia.
— ¿Qué? ¿¡Por qué no?! . – me dejo caer en el respaldo de la silla.
— ¿De verdad me preguntas eso? ¿Quién te mandó esta porqueria de proyecto?
— Yo tengo algunas sospechas . – Jessenia habla y voltea a ver Monica quien tan solo aprieta los labios.
— Que importa quien lo mandó, quiero dar la oportunidad a nuevas propuestas. – pongo los ojos en blanco, no puedo creer que quiera arrancar con un proyecto de su amante.
— Por qué está mal hecho, esta cosa se va a ir a la quiebra, tendrían que pasar 10 años - y con suerte- para poder recuperar la inversión inicial que piden.
— Eso no es cierto… con los locales y estacionamiento… — pongo los ojos en blanco, ¿de verdad me quiere ver la cara a mi en esto de los negocios?
— No se puede, es absurdo la cantidad de renta que piden por local, el centro comercial ni siquiera estará en una zona dorada de la ciudad, las grandes marcas no querrán