Alejandra
Me esfuerzo todo lo que puedo en mantener los ojos en las letras de las hojas que tengo al frente, de despejar mi mente lo más que puedo para concentrarme, pero al terminar de leer por tercera vez un párrafo y darme cuenta de que no entendí nada suelto la pluma y me dejo caer en el respaldo de mi silla, mis ojos se van por mero impulso a hombre parado en la esquina de la oficina, que mira por la ventana como siempre.
Han pasado 3 días desde que Jonathan y yo, nos distanciamos, sorpr