Jonathan
— ¡Esto es totalmente inaceptable! ¡Jamás aceptaría algo así!
Me mantengo cerca del escritorio de Alejandra, ella está de lo más tranquila, mirando con aburrimiento al hombre frente a ella que por poco saca humo por los oídos, yo me mantengo en alerta, es el mismo sujeto que intentó agredirla no hace mucho.
— No necesita gritar señor Mich, estoy frente a usted; la junta ya aprobó la propuesta, si no escucharon sus gritos allá ¿qué le hace pensar que si viene a gritar aquí algo va a