Alejandra
Jonathan mueve con una rama los trozos de madera para avivar el fuego de su fogata improvisada, mantengo mi cabeza apoyada en su brazo, es nuestra última noche aquí y estoy segura de que el gran pesar que me invade al pensar en irnos también lo carcome a él, las ideas locas bombardean mi cabeza, huir juntos, dejar atrás todos y a todo, pero no soy una adolescente para dejarme llevar por esos arranques, he aguantado tantos años, estoy a pocos meses de conseguir mi libertad, tengo que