Mientras sostenía uno de los rostros más bellos que había visto jamás Renzo pensó en tomarla como suya, nada molestaría más a Carter que la mujer con rostro angelical le diera la espalda, ella era la única con el poder para doblegarlo.
Ella era la perdición de su hermano.
A diferencia de Carter, él no era del tipo que codiciaba a las mujeres, las tenía por montones y todas ellas estaban dispuestas a lo que sea con tal de ser conservadas, ansiosas por recibir sus atenciones, ninguna tenía un