El problema de estar rodeada de monstruos era que al final había aprendido a pensar en su supervivencia primero y no en lo que quería su corazón, la única diferencia entre Carter y los demás hombres que había conocido era que él era bien claro y no se andaba con juegos, no había trampas ni letras pequeñas en los contratos con el diablo, el precio era bien claro.
Tu alma y todo lo que venía con ello.
Carter le había ofrecido una vida de lujos, una cuenta bancaria que le permitiría nunca tener que