Luego de la reunión con su abuelo, Adriana tuvo que correr de regreso a su departamento por su vestido y bolso de maquillaje para cambiarse más tarde, cuando finalmente llego a la tienda ya era casi medio día y lo que vio la hizo quedarse pasmada.
Las ventanas estaban cubiertas de globos por dentro y por fuera.
Blancos, plateados, grandes y pequeños.
Era un desastre.
Al entrar a la tienda vio que Jo le ladraba órdenes al personal, todos y cada uno de ellos estaban decorando cada rincón del l