Las vacaciones de Alana terminaron, ella volvió al trabajo y Martín al jardín de niños, pese a la petición de Damián de quedarse a su cargo. Acordaron que iría por media jornada y estaría el resto de la tarde con él a quien, al parecer, no le urgía trabajar.
En la oficina, Alana puso a Ximena al tanto de los últimos chismes.
—No le dejes las cosas fáciles al cabrón. Si quiere volver contigo que te suplique perdón de rodillas. De hecho, creo que deberías salir con alguien más, para matar de celo