Cap. 53: ¡El Vizconde ha desaparecido!
En medio del caos y los gritos del galpón, Nico se arrodilló junto a Stefano. Tenía las manos temblorosas y el corazón saliéndosele del pecho al ver a su amigo inerte.
—¡Enzo, ayúdame! —gritó Nico con pánico en la voz, volteando hacia su ayudante—. ¡Carga las piernas, con cuidado!
—¡Maldita sea, Nico, este tipo está sangrando mucho! —dijo Enzo con la cara pálida, tomando a Stefano por los pies mientras Nico le sostenía la espalda y la cabeza—. Hay que llamar a una ambulancia ya.
—¡Ni se te ocur