Cap. 52: La doble vida del Vizconde al descubierto.
Emily dio dos pasos rápidos hacia él y le tomó el rostro con ambas manos. Sintió la mandíbula de Stefano rígida como una piedra.
—Stefano, mírame —le pidió con voz suave pero firme, obligándolo a sostenerle la mirada—. Tranquilízate.
—¡Iban a hacerte daño, Emily! —soltó él con la voz ronca, apretando los puños con rabia—. ¡Esa desquiciada le apuntó a tu vientre con una navaja mientras Carter se quedaba ahí parado viendo todo! No me pidas que me calme, los voy a mandar a arrestar hoy mismo.
Emi