—¿Qué sucede? —preguntó Kily, tratando de no arrojar todas las cartas al suelo.
Froté mis ojos con fuerza. Allí no había nadie. Fue una ilusión por parte de mi miedo… O al menos eso suponía. Porque no había nada en la entrada, ni siquiera Zem. Traté de ver si percibía alguna clase de presencia, para ver si Julius estaba engañándome. Pero allí solo había olor de lobos.
—Creí ver… No, no es nada. —dije, tratando de tranquilizarme.
Estaba temblando. Mark vino a mi lado y me rodeó con sus brazos pa