Cuando Hawk contempló que los policías venían hacia él corriendo, y las sirenas de los autos se encendían, supo que su huida no pasó para nada desapercibida. En ese instante, cuando todo el bullicio estaba cubriéndolo, pensó en que diría, que les iba a decir para que le creyeran y no pensaran que estaba loco.
A pesar de ser pequeño, era muy listo, las preguntas se fueron formando en su mente. Estaba asustado, sintió que quería llorar.
Los policías avisaron a sus padres, que seguían con la búsqu