Estiré un poco los pies, era como si fuera lo único que podía mover con libertad. ¿Era posible que los nervios me estuvieran haciendo tanto daño a nivel físico? Escuchar las palabras de este hombre me dejaba en shock. Era nuestra culpa, todo esto era nuestra culpa. Yo no me di cuenta que la imaginación de mi hijo podía hacerle un gran daño.
—Hiciste un amigo imaginario, Hawk. Un mago, para ser más preciso. Te escondiste, en un sitio en donde la policía no logró encontrarte. Tuviste suerte de q