Zem
—¿Cómo sabía usted, señor, que caerían en su trampa? —preguntó uno de los pálidos de menor rango que estaban dando vueltas por esta mansión.
Sonreí, con cierto desdén.
—Era predecible. No hice eso ahora, busqué alterar ese sitio antes, en el pasado, por si en algún momento llegaba a necesitar manipular a Mark. —Sonreí. —Yo soy de esos tipos que confían en su intuición.
Intuición, así le gustaba llamarle a la gente. Pero yo prefería la verdad. Uno solo era precavido, yo sabía que necesitaba