Al ver el automóvil alejándose en medio de la oscura noche, reviví a la perfección todos aquellos recuerdos que creí sepultados. El frío me caló los huesos y supe, que era aquello que Zem quería mostrarme.
Comencé a caminar lentamente, mientras esperaba que se me apareciera. Arrastraba los pies, el enojo hacía que no pensara con claridad, aunque las cosas hubieran pasado hacía ya mucho tiempo.
—¿Estás segura de que puedes caminar todo este trecho? Es una distancia larga. —Zem comenzó a caminar