Mundo ficciónIniciar sesiónOdio el instituto, me hizo una mala jugada. Toda la tarde de ayer estuve meditando sobre lo que pasó con Daniel, ahora vamos camino a la escuela, en el automóvil de James, ya que mi papá no me ha devuelto mi automóvil. Salma está tranquila, no grita ni baila en su asiento como niña pequeña. Cuando aparcamos, todas las miradas de los chicos e incluso de las chicas que la miran con asombro por su corta falda que apenas le cubre lo necesario y su blusa que le llega arriba del ombligo.<







