Lunes en la mañana, todo suena a que todo está resuelto y que puedo dormir en paz. Pero aunque no me arrepiento de haber hecho que hicieran eso con el bebé, la culpabilidad me ataca una vez más en el día. Por alguna razón, me siento culpable de algo que no debería pues estoy contento de haberme librado de algo como lo es un bebé y de paso librar a Elizabeth, pero hay algo que no me deja cerrar los ojos. He intentando dormir, he intentado comer y la comida sabe insípida. Quizás estos síntomas se