Observo como Elizabeth entra a su casa, se despide de mí desde la entrada con la mano, manteniendo una sonrisa muy linda en el rostro. Al parecer ella está feliz, la pasó bien conmigo y yo... yo todo lo contrario y no por ella, carajo, ella es todo lo bueno de este mundo. El problema siempre voy a ser yo y los fantasmas de mi pasado que al parecer se empeñan en seguirme. Es su nuevo hobie, perseguirme, entran a mi cabeza atormentandome. Haciendo que no pueda estat en paz con nadie, ni siquiera