Capítulo 97. El abismo de los Barrett.
Mauricio sonreía en medio del dolor y se apretaba el hombro herido con fuerza.
—No sabía que me amabas tanto —le dijo juguetón a Sebastián, quien soltó un bufido intentando sonar indiferente, pero el alivio al ver que su amigo estaba bien era imposible de disfrazar.
—Eres un jodido tonto, te interpusiste y pudiste haber muerto —le reprochó Sebastián, pero Mauricio seguía riendo mientras los paramédicos entraban a la empresa.
—¿Y dejarte morir? ¿Qué tipo de mejor amigo sería si una loca te mata