Una bebida agridulce llamada sinceridad. Parte II
Y, ¿Cuál crees que sea la respuesta? –le respondió Adler haciéndole una pregunta.
Que no te importa mi condición y tampoco, el que me lleves entre tus brazos. –le respondió la Marquesa en un susurro.
Entonces, te diré que eres una mujer muy sabia e inteligente, pues tienes toda la razón. De hecho, considero que cargarte me confiere una gran ventaja. –le dijo su novio enigmáticamente.
Y, ¿Qué ventajas podría concederte el llevarme en brazos a todas partes? –le preguntó su prometida muy curio