Un nombramiento cubierto de sorpresas inquietantes.
Por supuesto que te disculparas en este momento, o de lo contrario, yo mismo te azotaré en público. Pídeles perdón, o te entregaré a la voluntad del Rey y del Duque de Wellington. –Lord Callaghan amenazó a su hija, después de abofetearla con tal ímpetu, que la hizo temblar.
Les pido perdón a todos, sobre todo, a la Princesa Alana. –dijo Kiandra entre dientes, en forma de susurro.
No la escuchamos, señorita. Por lo que queremos que repita de nuevo sus disculpas, con las Princesas aquí presente