— ¿Estás segura? —preguntó Laura insegura.
— No es tu responsabilidad —le recordó Victoria.
— Lo sé, pero... no tiene quien lo cuide, no quiere una enfermera y necesita que alguien lo vigile por si sube la fiebre...
— Pero tú no lo soportas y no es tu culpa, si esta solo es porque él se lo gano.
— Aun así, no puedo dejarlo solo, me sentiría muy mal si le pasa algo...
— Eres muy buena Jess, demasiado para tu propio bien —sonrió Victoria imitando la escena de una película que habían visto juntas