Daniel la siguió de cerca, entregándole la bolsa de postres.
—No te olvides.
Después de entregarle los postres, Daniel se subió a su auto algo deprimido y se fue del lugar.
Al día siguiente por la tarde al salir del trabajo, Vivian detuvo a Silvia.
—Silvia, ¿tienes tiempo libre después del trabajo hoy?
—¿A qué lugar? —preguntó Silvia extrañada.
Vivian no le respondió, directamente la jaló y la subió al auto que esperaba fuera de la escuela. Hoy quien vino a recoger a Vivian no era Daniel, y Silv