Daniel frunció el ceño.
—¿Quién te dijo estas cosas?
—Además de tu amor de la infancia, ¿quién más podría ser? —Silvia se burló.
—Sisi, todo eso es falso. Deberías entender mis sentimientos.
Los ojos de Silvia brillaron con lágrimas.
—No, no lo sé. ¿Le has dicho estas palabras a Milena? ¿O solo las dices delante de mí?
Daniel la miró con firmeza.
—En San Noc le dejé todo claro. Debe haber recibido un shock y por eso fue a decirte todas esas cosas.
Silvia asintió.
—Pero los problemas entre nosotr