Roberta se le llenaron los ojos de lágrimas, abrazó a Leticia y le dijo con pena:
—Leticia, todo es culpa mía por no tener capacidad, ¡por eso esa perra te sigue acosando así! ¡Nuestra familia debe haber hecho algo terrible para habernos topado con el demonio de Silvia!
Carlos se rio de rabia:
—¡Mamá, esta vez si no fuera por Silvia, el video ya habría sido publicado!
—¿Cómo es posible? Ella nos está extorsionando y chantajeando ¿y aún la defiendes? Carlos, no olvides que ella quiere ese video p