—¡No! Aunque los Caballero ahora están unidos a los Cisneros, yo no soy tan bajo como para usar el matrimonio de mis descendientes para atar a la empresa. Sin importar lo que elijas, no me voy a meter, solo una cosa: no puedes lastimar a Milena. Yo realmente la trato como a mi nieta —los ojos de Jorge se volvieron serios.
Daniel asintió solemnemente, nunca había pensado en lastimar a Milena.
En la fábrica del Grupo Caballero, Milena y Daniel esperaban en la entrada al responsable de Cumbre, acab