Capítulo 128
Daniel seguía respondiendo:

—Vivi, no es tarde. Mira, las he rescatado a ambas.

—Silvia, ¿estás a salvo? —preguntó Vivian sin motivo aparente.

Silvia también se quedó perpleja, pero asintió.

—Todas estamos a salvo.

—¡Bien! —Vivian no dijo más y tomó el tazón frente a ella, bebiendo la sopa sorbo a sorbo.

Daniel pareció perderse en sus pensamientos por un momento.

La noche avanzó. Daniel recogió todo y se marchó.

Vivian se durmió, pero Silvia no podía conciliar el sueño.

Pensaba en Daniel. Sin du
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