—Muy bien, muchas gracias, doctor—Knut despidió al médico en la puerta luego de recibir las instrucciones de como reaccionar si Astrid volvía a tener síntomas—. Voy a llevarla al hospital en donde trabajas si no tengo más opción o si no mejora.
—Sería lo mejor—coincidió el doctor mientras quitaba un folleto de la maleta y se lo entregaba al joven CEO—. Aquí hay más información sobre lo que sospecho que es y números de teléfono para emergencias. Nos vemos, señor Meyers.
—Adiós, gracias de nuevo.