Abel se hallaba devastado, sentado en una silla frente a la mesa que minutos antes compartía con Malú. El dolor de perderla le estaba desgarrando el alma, su pecho subía y bajaba agitado, intentando contener la marea de emociones que lo envolvían: Dolor, ira, enojo, remordimiento, consigo mismo.
Desde las bocinas del restaurante sonaba: «Tu respiración by Chayanne»
«Tu ausencia destruye todo mi ser, no encuentro, como volverte a tener. Te pediría déjame mostrarte, que soy tu aliado, amigo, sie