Capítulo 14: Aceptando la propuesta de Abel.
Malú abrió los ojos de par en par al escuchar lo último que exclamó Abel.
—¿Él no es qué? —indagó sintiendo como los latidos de su corazón se acrecentaban.
Abel se aclaró la garganta, inhaló profundo, estuvo a punto de cometer una indiscreción y debía calmarse, no podía actuar por impulso.
—Discúlpame, me he expresado mal, lo que intento decir es que él no es tu dueño, y que tú puedes decidir con respecto a tu vida.
—Tienes razón, pero yo no tengo dinero para un especialista. —Frunció los l