Capítulo 104: Solo importas tú.
«Un bebé» retumbó en el cerebro y el corazón de Abel, y de inmediato la mirada le brilló, su pecho se agitó, abrazó conmovido a Malú.
—Es una propuesta a la cual jamás me negaría —respondió, inhaló profundo, la observó a los ojos—, me encantaría tener un bebé contigo, que tuviera el mismo color de tus ojos —expresó y luego la tomó de las manos—; pero no deseo presionarte, no es el momento, tú tienes demasiado trabajo en este momento, desde que te conocí me comentaste del anhelo que tienes de c