Lyra
A pesar de que nos esforzamos demasiado para que el otro bebé saliera de manera natural, la decisión terminó siendo una cesárea de emergencia. La situación era complicada, pues mi pequeño se había acomodado en el canal de parto, con los muslos por delante.
Tenía tanto miedo que mi cuerpo temblaba y mis dientes castañeteaban, pero accedí de inmediato a que me operaran para salvar a mi bebé. Al mismo tiempo, no podía dejar de pensar en mi hija y en lo mucho que la necesitaba para sentirme t