89. Vengan por aquí.
— ¡Tengo a uno!— Gritó la voz de un hombre tras él y al instante pudo sentir el cañón de un arma tras su cabeza, exactamente igual que él estaba apuntando al chófer — Tira el arma y no te mataré.
Aseguró la voz a su espalda mientras Marius maldecía internamente, aun así no estaba dispuesto a dejarse vencer, no podía terminará allí y dejar a Noelia abandonada, él debía arriesgarse.
En un rápido movimiento pasó el brazo por el cuello del chófer y se movió a su espalda apuntándole la sien, pero ah