126. No creí que fueras capaz.
— Cuando supe que Armand era mi hijo no tardé nada en hacerle las pruebas de paternidad a sus espaldas— explicó Mathew, visiblemente incómodo — me costó mucho que escuchara mi versión, pero tras convencerlo, esta fue la única manera que encontramos de hacer pagar a ese delincuente por sus crímenes.
Marius, que conducía a toda velocidad siguiendo al coche de policía, parecía curioso pero molesto por lo sucedido.
— Lo que no me explico es cómo averiguaste que él era tu hijo con aquella foto de