120. ¿Es mi hijo?
Tal y como Noelia esperaba, sus palabras y comportamiento hicieron aparecer en el rostro de Marius un gesto de sorpresa que adoró, por lo que no perdió más tiempo, siendo ahora ella quién tomara las manos de Marius.
—Pero lo que más me alegra es saber que estás dispuesto a ver a mi hijo como tuyo, porque lo es y la razón por la que quiero golpearte es por creer que yo podría entregarme a alguien más. Cuando no hago más que suspirar por ti. Te amo Marius, jamás he dejado de amarte, por más que i