Como si Leo pudiera ver que algo en mí estaba mal me tendió su mano para ayudar a levantarme después de ya haberlo hecho él y yo se la tendí en silencio.
Él me buscó con la mirada pero me negué a observarlo.
No podía.
Los nervios crecieron aún más dentro de mí.
Aún temblorosa busqué mi ropa sobre el suelo sonrojada.
¿Cómo había podido hacer algo como eso?
Entregarme a Leo de una forma tan desvergonzada en su oficina.
Con los chicos afuera.
¿Y si alguno de ellos hubiera venido a buscar a Leo?
O