Capítulo 34

Como si Leo pudiera ver que algo en mí estaba mal me tendió su mano para ayudar a levantarme después de ya haberlo hecho él y yo se la tendí en silencio.

Él me buscó con la mirada pero me negué a observarlo.

No podía.

Los nervios crecieron aún más dentro de mí.

Aún temblorosa busqué mi ropa sobre el suelo sonrojada.

¿Cómo había podido hacer algo como eso?

Entregarme a Leo de una forma tan desvergonzada en su oficina.

Con los chicos afuera.

¿Y si alguno de ellos hubiera venido a buscar a Leo?

O
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP