Comienzo.
París, Francia.
5 años después.
—Mami, ¿vamos a vivir en el país de papá?
—Sí, cariño.
—¿En otra casa?
—Sí, cariño.
—¿Por qué no vivimos con papá? —pregunto el niño de nuevo —papá dice que su casa es muy grande.
Anaís suspiró, a la vez que le dedico una suave sonrisa.
—Porque papá y mamá no están casados, cariño, solamente somos amigos, y los amigos no viven juntos, ya que no somos ese tipo de familia. ¿Entiendes?
El niño asintió a pesar de que no entendía del todo, pero de pronto algo vino a s