Ya no te amo.
Anaís estaba sumergida en sus pensamientos cuando un mensaje la interrumpió.
📨 Evelin: mañana es tu cobro, así que prepárate que nos iremos al laboratorio temprano.
Anaís sonrió al leerlo, agradecida de contar con amigas como esas, en un momento pensó que Evelin la juzgaría, pero fue todo lo contrario, demostrando ser una verdadera amistad.
A la mañana siguiente ella se alistó muy temprano, porque la hora de estar en el laboratorio era a las seis.
—¿A dónde vas? —pregunto Rafael, aún soñolient