Me levanté muy temprano esa mañana, antes de que el sol alzara su luz sobre la ciudad. Sabía que a esa hora, mi padrastro, Henry, se preparaba para irse al trabajo. Era el momento más adecuado para confrontarlo. Había estado guardando una pregunta en mi mente durante demasiado tiempo: ¿qué había sucedido realmente aquellos días en que desaparecí? Tenía que enfrentarlo y obtener respuestas.
Me instalé justo afuera de su habitación, decidida y con una mezcla de nerviosismo y determinación. Busqué