Madre.. Eres tú?
Me encontraba sumida en mis pensamientos, con el corazón latiendo desbocado en mi pecho. Un torbellino de emociones ocupaba mi mente. Hace apenas unas semanas, había esparcido las cenizas de mi madre en el mar, un acto que, aunque doloroso, me había brindado un cierre. Pero hoy, la noticia que había recibido me dejaba en estado de shock: ella estaba viva. La incredulidad me empujó a realizar un gesto casi instintivo; presioné suavemente mi brazo, como si necesitara el pellizco de la realidad pa