Capítulo 31.
-Un unicornio. – Dijo Rose al otro lado de la línea. - ¿Quieres que le brille el cuerno o eso si es opcional?
-No, solo una maestra de lobeznos con paciencia y amor infinito a su profesión que de preferencia sea viuda, que le encanten los entornos estresantes, que no le importe no tener las comodidades básicas y que no vea problemas, solo posibilidades. – Dije cerrando los ojos porque sabía que estaba pidiendo un imposible.
Bueno, para ser justos, pensé lo mismo cuando le pedí un doctor y cont