Una condición.
Valery se detuvo en la puerta de la casa y miró a su alrededor sintiéndose extraña. Sin poder evitarlo, sus ojos se enfocaron en la alfombra de la sala y un rubor tiñó su rostro al recordar los momentos vividos con Andrew.
Para ella, ya no era lo mismo, y aunque ella y Nick habían sido amigos durante mucho tiempo, no se podía comparar con lo que había desarrollado con su hermano.
Para colmo, que Nick se hubiera convertido en un ogro le hacía cuestionarse si en verdad era ese el padre que quería