Fue apenas el año pasado que esas mismas dos tías salieron en los periódicos de Leeds tras pelearse públicamente, intentando ganar la custodia que les diera ese «derecho de sucesión».
Gabriela seguía en rehabilitación en esa época y fue Cintia quien le llevó la noticia como si fuera un chiste.
—Pues me parece perfecto. Con una pintora tan talentosa de madrina, ¡Feliciana va a estar más que feliz! —dijo Gabriela con una amplia sonrisa.
—¿Feliciana? ¿Ya elegiste nombre? ¡Suena divino! Feliciana… F