—Pues no hay más que decir. Mejor ven en un rato. Vamos a comer algo rico para celebrar que al fin te liberaste de ese patán —añadió Marcela, con un tono que buscaba animarla.
Gabriela asintió otra vez. Luego de un par de palabras de aliento, Marcela cortó la videollamada.
—¿Así que Grupo Saavedra de veras publicó un comunicado? —preguntó Cristóbal, frunciendo el ceño con incredulidad.
Era obvio que un divorcio de una familia poderosa no se manejaba igual que uno de la gente común. Máxime si, ha