Concha, tras recibir cuidados médicos, se había recuperado bastante y había sido dada de alta un par de días antes, para volver al orfanato.
Desde que ocurrió aquel incidente, habían sustituido a todo el personal, desde la dirección hasta los cuidadores, por un equipo más profesional.
Nada más bajar del auto, Gabriela notó lo distinto que se veía todo. El cambio era tan impresionante que la dejó sorprendida.
Volteó a mirar a Álvaro, quien le sonrió y dijo:
—Concha te está esperando. Adelante.
Ga