Álvaro no quería tener hijos y siempre se aseguraba de que todo estuviera bajo control.
Gabriela nunca tenía que preocuparse por eso.
Pero aquella vez en el backstage del teatro, Álvaro había perdido la cabeza y no tomó las precauciones adecuadas.
Gabriela había planeado comprar una pastilla anticonceptiva de emergencia en el camino a la fiesta, pero luego lo de Colomba ocurrió, y se sumió en tanta tristeza que ni siquiera recordó lo de las pastillas.
Solo fue una vez.
Solo una vez.
No podía ser